Por un lado pienso que si
nos acostumbramos a recibir halagos quizás no valoremos aquellos pequeños pero
infinitamente especiales que se esconden entre el resto. Sería una pena no
dejarnos acariciar por esos mensajes salidos del corazón como los que me dejáis
en este blog.. Pero.. De hecho.. Creo que nunca querría acostumbrarme. Porque
significaría que he llegado a mi nivel de exigencia, que no puedo dar más, que
no tengo que ganarme lo que ha de venir, si no que ya me lo merezco.. Y no
quiero llegar nunca a eso! No quiero creerme con derecho a nada! Quiero luchar
cada día para esperar ansiosa esa muestra de cariño, ese detalle inesperado que
te arranca una sonrisa, esa señal mágica que te indica que vas por el buen
camino.. Ese es mi estímulo diario, mi deseo más profundo.
Pero.. Por otro lado.. Querría
acostumbrarme un poco a esos gestos de afecto de la gente que me rodea. Me da
pena sorprenderme con cada uno de ellos porque es como si no me sintiera
merecedora, como si no fueran conmigo.. Me hace aflorar mis inseguridades y mis
miedos, aquellos que todos intentamos mantener a raya, pero que cuando bajas la
guardia se asoman por la primera rendija que encuentran. No me gusta sentirme
extraña a los buenos sentimientos de otros hacia mi, a su ternura, a su mirada
de cariño y admiración. Malditos miedos!
Lo ideal sería un término
medio, una mezcla de sorpresa y naturalidad al aceptar esas caricias afectivas
de los demás. Quizás la diferencia entre acostumbrarte o no a los halagos va
íntimamente ligada a quererte o no quererte tanto. Pero mi esperanza es que no
sea así, porque todos nos queremos, o deberíamos querernos. Quizás la
diferencia radique en querernos bien o querernos más y mejor. Y de ahí es de
donde encuentro esa mezcla justa, esa receta perfecta que a fuego lento hace
que me quiera cada día más, esa fórmula que mantiene bajo llave a mis miedos
para confiar más en mí, para creer mejor en mí!

Quién dijo miedo!!!!ese que solo paraliza??no no no...GRANDE para recibir todo afecto...estrújalo para que te permita llegar a donde ansíes...(Martus)
ResponderEliminarGRACIAS!!! Te siento muy cerquita Martus! Aunque estemos a más de 2.000 km!! Me gusta! ;) Besazo!! Y otro a Jaco!!
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